9 Mites sobre el Mindfulness

Aclarint aspectes de l’entrenament de la ment amb mindfulness. Què és mindfulness i què no és.

14-01-2020


Autor: Eduard Miquel

1. Mindfulness es budismo aguado. Mindfulness, es decir, prestar atención a lo que está sucediendo con una actitud de apertura y curiosidad, es una capacidad básica e innata de la mente humana, que no puede atribuirse exclusivamente a ninguna escuela o religión. Sin embargo, mindfulness hereda de la tradición budista prácticas contemplativas que en vertebran la disciplina, al tiempo que las integra con conocimientos de la ciencia moderna y las contextualiza a través de un lenguaje laico.

2. Mindfulness pretende crear un estado mental ilusorio en el que todo es bonito. Mindfulness no es una técnica evasiva, sino que supone indagar de manera amable y curiosa los asuntos que crean dificultad y dolor. Paralelamente, la práctica de mindfulness también facilita saborear mejor las situaciones agradables que resultan saludables.

3. Minfulness supone "rayarse" en lo que no funciona. Indagar de manera curiosa y amable la dificultad y el dolor implica, efectivamente, no girarse de espaldas a lo que no funciona. Pero esto no significa restregarse se en exceso, sino al contrario: la práctica de mindfulness aumenta la capacidad de afrontar la adversidad, potenciando la resiliencia y, por tanto, disminuyendo el impacto (tanto en duración como en intensidad) que las situaciones estresantes producen.

4. Mindfulness es una moda pasajera, tiene los días contados. Se cree que mindfulness es sólo la última tendencia que la industria del bienestar ha creado para vender más y más caro. Y es cierto que mindfulness ha vivido un auge impresionante durante la década de 2010 y que el peligro de hipercomercialització de la práctica contemplativa existe. Sin embargo, cabe decir que estas prácticas tienen siglos y siglos de antigüedad y que han sobrevivido a los azares de la historia. Y si bien pueden existir actualmente propuestas formativas con fines meramente lucrativos, uno de los principales compromisos que suscribimos los instructores formados a través de protocolos garantizados es encarnar con integridad la práctica de mindfulness, cultivándola, profundizando en ella y en formación permanente en el ámbito personal.

5. Mindfulness no tiene una base científica. Actualmente se publican anualmente más de 600 artículos científicos con la etiqueta mindfulness, lo que ha permitido con el tiempo distinguir qué funciona y qué no y dar mayor consistencia a la utilidad de entrenar la mente con mindfulness. Puedes ver sobre los beneficios aquí. Sin embargo, hay que asumir con humildad y al mismo tiempo como una oportunidad de descubrimiento que el cerebro y la mente humana son ámbitos de investigación científica con un vasto campo para recorrer todavía.

6. Mindfulness es una nueva versión de explotación que tiene el capitalismo. Hay quien cree que la penetración de la práctica de mindfulness en entornos empresariales responde a la voluntad de hacer más eficiente el capital humano y tenerlo más alienado del proceso productivo. Pero en realidad, investigar la experiencia con atención para una mayor conciencia y conocimiento, que es propiamente el fin del entrenamiento de midfulness, lleva a dotar de mayor sentido los propósitos personales del individuo a la vez que incrementar su sentido de interconexión con las personas, la comunidad que la rodea y el planeta donde vive.

7. Mindfulness es asunto de faquires: dejar la mente en blanco y no sentir nada. La práctica de mindfulness no tanto de crear un estado mental concreto sino más bien de familiarizarse con los múltiples procesos mentales que van sucediéndose constantemente. Para de esta manera adquirir un mayor conocimiento de los mismos y así accionar conductas conscientes más responsables. Y si bien las prácticas de mindfulness contienen siempre mecanismos que aquieta la agitación mental, para poder observar mejor, anular cualquier pensamiento no forma parte de los propósitos de la práctica.

8. Mindfulness va de religión, espiritualidad o cuestiones de fe. Mindfulness no aborda debates filosóficos o teológicos sobre cuestiones trascendentes, escatología, el espíritu o el alma, sino aspectos de la psicología humana para vivir mejor en lo cotidiano. De ello resulta que sea una práctica accesible tanto para personas adscritas a algún credo como también para agnósticas.

9. Mindfulness te convierte en blando y ingenuo. Creer que al igual que la práctica de mindfulness aquieta la agitación mental convierte quienes la practican en seres más "aquietats", pasivos e ingenuos es una mera confusión y asunción de estereotipos. De hecho, penetrar en la observación de la mente sirve para tomar mayor conciencia de cómo ésta funciona y para discernir mejor los múltiples estados que la caracterizan. Esto supone disponer de un radar interno más afinado y así facilitar que las conductas sean más conscientes y eficaces y la toma de decisiones más óptima.